En la Sede Vecinal de Playas Blancas, más de una decena de vecinos han transformado un vivero abandonado en un espacio vivo y productivo durante este año. Este esfuerzo colectivo se ha convertido en el lugar en un punto de encuentro donde aprenden y comparten técnicas para cultivar plantas medicinales, aromáticas y alimenticias.
Recientemente, el alcalde Alfonso Muñoz visitó una de las sesiones del taller, felicitando a los participantes por su dedicación y compromiso. También las animó a seguir impulsando la participación comunitaria, resaltando el impacto positivo que estas iniciativas tienen en la vida local.
Este proyecto no solo enriquece la biodiversidad del sector, sino que fortalece los vínculos sociales y el empoderamiento de las mujeres del barrio.
Con esta energía, las vecinas de Playas Blancas continúan haciendo florecer El Tabo, sembrando esperanza y sostenibilidad en su comunidad.

